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martes, 19 de noviembre de 2013

Llueve

Llueve y se empaña el abismo 

en el que me encuentro,

cada gota me arrastra al

mundo tenue que me mata

sin compasión.


Llueve y todo se borra,

todo menos vos,

vos que estás en cada carpeta.


Llueve y el olor de tu cuerpo

se disfraza con el incienso y

chispeantemente vuelvo a 

secarme.

martes, 20 de agosto de 2013

Instante

Escape al cielo, toque las nubes, sentí 
el viento congelado .

Mi corazón latía rápido y fuerte como
una locomotora a vapor.

Creí ver a Dios, pensé que había muerto
pero no, seguía vivo, mas vivo que nunca, 
feliz, lleno, sobrio y pleno.

Creí ciegamente  que la magia no existía. 
Pero hoy hubo algo que me
hizo creer en esa magia de la que tanto
hablan los libros de fantasías.

Toda mi vida había soñado con este
pequeño instante,
pero al despegar tus labios de los míos
todo volvió a la normalidad. 

lunes, 12 de agosto de 2013

Amor difuso

Te entregue aquellas ilusiones de niño,
que inocentemente te di sin temor.

Al inodoro las tiraste.

Con una tempestad de poesía te ataque
sin poder golpearte el corazón. 

Tu cuerpo, tu mente, tu corazón,
tu alma, tus suspiros, tus orgasmos,
vos, todo, ya estaba registrado
a nombre de alguien más. 

Ciegamente creí en vos, dejándome
llevar por tus sistematizadas mentiras
que enamoraban. 

Mi alma huyo al ver mi corazón insano,
apático y contagiado de la mierda que 
vos me dabas. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Don Chepe le compró un helado de carrera. Julito se puso feliz, una sonrisa inmensa atravesaba todo su rostro. Once de la mañana, el calor era intenso, la gente iba y venía sin voltear a ver a Julito que con cara de inocencia ofrecía sus servicios de lustre. Julito cumplía diez años hoy, nadie lo sabía, no hubo piñata, pastel ni sorpresas, solo trabajo. Doña Tere le regalo un chuchito y un vaso de atol para que almorzara. Julito volvió a sonreír. Tres de la tarde, por fin un señor le pide sus servicios a Julito que amablemente lo atiende. Seis de la tarde y Julito regresa a casa con un poco de dinero. Su papá no lo recibe con regalos, abrazos y besos, sino con un golpe en la cabeza. Julito no llevaba mucho dinero. Diez de la noche, Julito duerme en su cama que es un pedazo de cartón, sueña y es libre.